Protege a tu familia Protégete a ti mismo Protege tu equipo

Protégete a ti mismo

Internet ha cambiado la forma en que realizamos negocios, nos comunicamos, aprendemos… en definitiva, ha impactado definitivamente en el modo en que vivimos.

La manera en que seguimos las noticias, compartimos experiencias y nos entretenemos, es muy diferente si estamos o no conectados a Internet, ya sea a través de nuestras computadoras, teléfonos inteligentes u otros dispositivos.

Muchas de las experiencias que hacen de la Red un recurso valioso y entretenido, requieren que compartamos información sobre nosotros mismos; a veces son unos pocos datos, pero en otros casos puede ser una cantidad considerable. No siempre es fácil determinar con certeza quién pide esa información o qué es lo que pretende hacer con ella.

Compartir información ocasionalmente puede originar resultados no esperados, algunos de los cuales pueden ser muy molestos, como el correo electrónico no deseado (spam o junk mail). O podrían tener consecuencias más serias, como un intento de robar tu propia identidad y hacer mal uso de tu buen crédito.

El fraude en línea es un problema que está creciendo. Los delincuentes usan muchos métodos para tratar de obtener información personal, datos de cuentas de correo, o bancarios y de tarjetas de crédito para acceder directamente a las finanzas de la gente, hacer compras o cometer otros crímenes utilizando identidades robadas.

Otra problemática creciente es la que afecta a los niños y jóvenes que utilizan Internet. Son quizás el grupo de usuarios más vulnerable y requieren de mucho apoyo por parte de los adultos para no ser víctimas de ciberacosadores o del cyberbullying. En este sitio hallará más información que te ayudará a protegerlos.